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domingo 18 de octubre de 2009

Andrés Montes




Sí, la vida puede ser maravillosa, pero también dura.
Se nos ha ido el maestro, el showman del basket, el que nos divertía cuando el partido estaba aburrido y nos hacía reir con sus comentarios, motes y salidas de tono.
Este blog empezó homenajeando a todo un mito, Ramón Trecet, y hoy toca hacer lo propio con otra persona pequeña de estatura, pero grande, muy grande de corazón.
No voy a aburriros con su currículum, que desconozco al detalle, pero cuando todos lo recuerdan y lamentan su pérdida, por algo será.
Vivo en la tierra original de Bonilla a la vista, y desde aquí, cada vez que me tome un chocolate con churros me acordaré de él, porque ha sido la voz del basket, el sinatra del basket (a él le hubiera gustado este mote)y con él hemos vivido grandes momentos.
Se fue como los grandes. Nos dejó en el mejor momento de su carrera, y su epitafio ha sido la genial retransmisión del Eurobasket, donde nuestra selección, sin saberlo, le ha hecho el mejor homenaje que cabría esperar.
En fin, os dejo con su diccionario, que podéis visitar pinchando aquí:
Merece la pena recordarlo alegremente, como él era, y por eso he elegido la mítica canción de The Jam "that´s entertainment", esto es entretenimiento, toda una declaración de intenciones sobre su manera de ver el baloncesto. Que descanse en paz.

domingo 6 de septiembre de 2009

Volver a empezar



Era cantado; para esta entrada tenía que utilizar esta música. Cole Porter, "volver a empezar" en su versión española, y nada más apropiado para la pretemporada baloncestística. Este año me ha tocado un equipo infantil, con muchas posibilidades de hacer algo grande a priori, y con poca experiencia en entrenamientos veraniegos, como es lógico por su edad.
Son momentos alegres, de reencuentro después de casi dos meses sin verse; buen tiempo, deporte al aire libre, ilusiones renovadas para la temporada que comienza, y pilas cargadas en el cuerpo. Los buenos propósitos para este año están aún muy frescos, y tenemos mucho tiempo por delante para incumplirlos. El cansancio (y también algo de aburrimiento) por el entrenamiento físico lo compensa el hecho de que aún no han empezado las clases, y los jugadores pueden descansar algo más.
Aprovecho para ir "creando equipo". Seleccionando jugadores que desconozco y empezando a enfocar a los que conozco hacia la filosofía que pretendo imprimir. Mientras el sol cae por los laterales del campo de fútbol donde entrenamos, se oye un conteo acompasado, (quince, dieciséis...), y los bufidos y resoplidos de esfuerzo, de sudor, apenas se perciben, silenciados por el silbido del viento.
Nos vienen a la mente los buenos ratos de playa (y qué hago yo aquí haciendo abdominales...) y maldecimos todos los helados que tomamos en verano, y que ahora notamos derritiéndose en nuestros estómagos.
Pero todo ésto no tendría sentido si no pensáramos en el mes de Mayo.
Ahí es donde veremos si tuvo sentido trabajar tanto, o no.
Ahí seremos juzgados por nuestro trabajo de todo el año.
Ahí se distingue los que saben sufrir de los que no.
No hay secretos, el que más entrena, es el que llega.

En fin, ahí es donde están los campeones.

Esperemos llegar allí, por lo menos para contároslo.